Cortar en rectángulos o hacer discos con la masa filo.
Pincelar ligeramente con yema de huevo y hornear hasta que esté dorada y crujiente.
Mientras tanto, triturar la mortadela y picar los pistachos sin cáscara.
Derretir la salsa azafrán, añadir la nata, colar y verter la mezcla en el sifón.
Hacer el milhojas alternando la pasta crujiente, la mousse de mortadela con pistachos y la mousse de azafrán. Decorar con flores de romero.
SUGERENCIAS:
Una característica importante de esta preparación es el efecto visual y cromático. Puede personalizarlo sustituyendo la salsa azafrán por crema de queso o salsa cacio e pepe.